Capitulo: 60 La Vida sucede entre Espacios de Luz y Espasmos de Muerte.
Encontrar el camino hasta los acantilados fue muy difícil, por cada metro que me adentraba entre los arboles sentía que me alejaba más del acantilado, por fin después de mucho batallar para encontrar aquel lugar pude llegar, desde los acantilados pude ver lo inmenso que era este planeta, si, “era”, pues yo ya no pertenecía aquí, pronto estaría en donde estaba mi Ángel y nada ni nadie nos separaría, siempre lo había dicho incluso después de muerta lo Amaría, mi Amor por él era inmortal y lo demostraría ahora mismo. Ya antes lo había pensado, “lo Amaba y eso jamás cambiaría, aun si hubiera conseguido suicidarme, sabía con toda certeza que aun más allá de la muerte lo seguiría Amando.”
“Mi cuerpo podía morir, pero mi Amor por él era Inmortal”
Esto lo había pensado aquella noche que había regresado a mí devolviéndole la Vida a mi corazón, aquella vez recordé que me había querido suicidar por mi bebe, mi pequeño Michael, aquel hermoso hijo mío al que no fui capaz de darle Vida.
Asesina, ese debió de ser mi nombre desde que nací, pues no había una mejor manera de llamarme, había acabado con la vida de las personas que eran MÍ VIDA.
Primero había acabado con mí pequeño Michael, lo había hecho negándome a ver más allá de mi Dolor, dolor que sentí en el instante en que él me dejo, fui tan estúpida para no darme cuenta de la existencia de mi pequeño, había vivido con ese pequeño y hermoso ser en mi interior por tres meses y no lo había notado.
Después de eso lo mate a él, le había prometido que jamás lo dejaría y lo primero que hice fue salir corriendo para ver a una familia que me odiaba, una familia a la que jamás debí pertenecer… y al irme lo había dejado solo a merced de los malditos que lo mataron, si hubiera estado ahí, si hubiera estado a su lado no hubiera permitido que nadie le hiciera daño, hubiera ofrecido mi vida gustosa a cambio de la suya, pero no lo hice y eso no me perseguiría por mucho tiempo ya que pronto está vida que me había tocado acabaría, no podía seguir respirando sin mi aire, sin mi Michael.
Sus ojos… tenía una mirada sería, algo enojada, era de esperarse, él no quería que hiciera esto, pero no podría detenerme, nadie lo haría.
____: No me mires así Jackson! Tú harías lo mismo si estuvieras tan solo y vacío como yo.
No sé si esa imagen producto de mi locura me contestaría pero podría jurar que esos ojos me vieron con desaprobación, era de esperarse, claro siempre y en cuando fuera real, pero no lo era, solo era mi locura, una locura que él había originado.
No quedaba tiempo para más, la ausencia de él era demasiado dura para mí pequeño cuerpo, camine hasta el borde del acantilado poniendo mis pies tan cerca que ya casi podía sentir la ausencia del piso.
____: Te Amo!
Cerré los ojos mientras recordaba su sonrisa, la única imagen que me daba paz, la única que quería recordar siempre.
Recordé aquellas palabras que él mismo dijo que quería que recordara siempre.
Michael: Te Amo.
No había marcha atrás.
____: Te jure que jamás te dejaría de Amar… está es la prueba de que cumplo mis promesas.
Y aquí terminaba todo, no sentía miedo, todo lo contrario tenía una urgencia por irme de este mundo enfermo que jamás supo comprender a mi Ángel, abrí los ojos pues quería ver como acababa mi estúpida Vida.
Abrí también los brazos como si fueran alas y me deje llevar por la gravedad, antes que todo acabara alcance a escuchar un grito desesperado llamándome, no existía una sola persona que sobreviviera a esto, no viviría más, pensé como a unos 10 metros del final… Y CERRÉ LOS OJOS… PARA SIEMPRE.